fbpx

El extraño rebranding (o «un-branded») de Twitter a X

El extraño rebranding de Twitter a X

La reciente decisión de Elon Musk de cambiar abruptamente el nombre y logo de Twitter a X ha generado revuelo y debates en el mundo del branding y marketing. Estamos ante un caso insólito, es un movimiento sin sentido por varias razones.

Twitter ostentaba (y ostenta aún) una marca sólida tras más de una década de operaciones. Su nombre funcionaba bien como evocador como la marca del microblogging. Su logotipo del pájaro era uno de los logos mas distintivos del social media. Si bien el rebranding puede tener sentido en algunos escenarios, no vemos aquí una razón convincente para un cambio tan drástico cuando la marca tenía un posicionamiento en el mercado.

El nuevo nombre suena frío, impersonal y no comunica ningún beneficio o atributo de la plataforma. Por su parte, el logo minimalista en forma de X ha generado críticas de parte de usuarios que lo consideran poco atractivo o incluso controvertido por su similitud con ciertos símbolos autoritarios. Esto podría debilitar la conexión emocional con la audiencia.

Elon Musk parece haberse apresurado, sin una estrategia clara ni fundamentos sólidos de investigación con los consumidores. A juzgar por la prensa, habría respondido principalmente a sus preferencias personales, no a un análisis objetivo de fortalezas de la marca Twitter y cómo potenciarlas.

Por alguna razón que desconocemos, Elon ha estado obsesionando con la letra X; Su empresa de cohetes se llama SpaceX, uno de los modelos de Tesla, lleva la X en su denominación y esta también el hecho conocido cuando Elon Musk en 1999 insistía nombrar su startup financiero a X.com en contra del nombre elegido por sus socios de Paypal.

En la historia de las marcas, ha habido grandes marcas que cambiaron sus nombres originales por lo que son ahora conocidos; recordemos al mas famoso, el de Nike, que originalmente se fundo con el nombre de Blue Ribbons Sports. Pero esto es otro cuento,   el cambio surgió en una época donde aun ni siquiera existía el concepto de posicionamiento y la competencia era casi nula.

Elon, arriesga dilapidar la enorme equidad de marca acumulada por Twitter durante más de una década, al dejar atrás activos tan valiosos como su nombre y logo reconocibles globalmente.

El tiempo dirá si este inusual rebranding fue un acierto o un error. Por ahora, genera más dudas que certezas. En branding, sabemos que las marcas fuertes son activos estratégicos -posicionadas en la mente de sus consumidores- que deben gestionarse con visión a largo plazo, no alterarse sin una razón de peso y sin una estrategia clara. Queda por ver si ese es el caso detrás de este sorpresivo e inusual cambio de identidad ordenado por Musk. Lo que sí es seguro es que representa una arriesgada apuesta que desafía muchos preceptos de una sólida gestión de marca.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

OBTÉN UNA PROPUESTA
Mostrar botones
Ocultar iconos