Esta semana, el mundo tecnológico se sacudió con un anuncio que seguramente no gusto ni a Google, Apple o Microsoft: OpenAI, conocida por revolucionar el software con su inteligencia artificial avanzada como ChatGPT, adquirió «io«, una startup fundada por Jony Ive, el famoso diseñador que creó productos exitosos como el iPhone, iPad y Apple Watch.
La compra, valorada en unos sorprendentes 6.500 millones de dólares, es más que una adquisición empresarial; es estratégica. Durante más de dos años, Sam Altman, CEO de OpenAI, y Jony Ive comenzaron a reunirse para explorar juntos cómo fusionar sus respectivas especialidades para crear algo completamente nuevo. Altman ya habia expresado que los dispositivos que usamos hoy han quedado obsoletos en relación con las capacidades actuales de la IA. Todo indica que está decidido a cambiarlo.
En la presentación del acuerdo, Altman lo expresó claramente: «Las herramientas que usamos a diario fueron diseñadas hace décadas, necesitamos algo completamente distinto. Algo que no solo sea inteligente, sino que se sienta auténticamente humano». Y nadie parece más adecuado para esta tarea que Ive, quien marcó una era en Apple precisamente por su visión innovadora.
Altman, tras haber probado un prototipo inicial, aseguró emocionado que es «la pieza de tecnología más impresionante que haya visto jamás».
TAMBIÉN EN DIDI BLOG
Por su parte, Jony Ive ve este acuerdo como la culminación lógica de su trayectoria. «Siento que toda mi experiencia en diseño me ha estado preparando para este proyecto específico», según manifesto Ive, con evidente entusiasmo y expectativa.
¿Pero qué están preparando exactamente? Fuentes internas sugieren que el dispositivo en desarrollo no será otro smartphone, ni tampoco un reloj inteligente o gafas AR. Se trata de algo completamente diferente. ¿Será posiblemente un pequeño asistente digital de bolsillo que interactúa contigo sin necesidad de pantalla y que es capaz de adaptarse inteligentemente al contexto del usuario?. Altman, tras haber probado un prototipo inicial, aseguró emocionado que es «la pieza de tecnología más impresionante que haya visto jamás».
A diferencia de otros intentos fallidos en el mercado, como las gafas inteligentes de Google o los dispositivos de Meta, OpenAI parece apostar a una estrategia distinta. Al incorporar a Ive, OpenAI busca ofrecer algo más que inteligencia artificial potente; quieren productos que sean intuitivos, un gran diseño y sobre todo, relevantes en la vida cotidiana de las personas.
El anuncio de la adquisición tuvo un impacto inmediato en el mercado: las acciones de Apple cayeron un 2%, reflejando preocupación por la pérdida de exclusividad sobre el talento de Ive y la posible competencia en dispositivos integrados con IA. OpenAI ya no quiere ser solo una empresa de software. Ahora quiere integrar su tecnología en sus propios dispositivos físicos pensados desde cero.
OpenAI ha demostrado que no está interesada en simplemente mejorar lo existente. Quiere re diseñar el tablero tecnológico, incluso si eso significa desplazar a gigantes como Apple. Y con la incorporación de Ive y su equipo, ahora tiene las piezas necesarias para intentarlo. La pregunta es: ¿podrá lograrlo?
Si te gustó este contenido, suscríbete a nuestro Newsletter y recibe más artículos como este en tu correo. Es gratis y puedes darte de baja cuando quieras.

